La cocina también es un taller de artistas, el pan de muerto ha sido intervenido como un lienzo: colores inesperados, formas que retan la tradición… una pieza de arte pop sobre la mesa; o reinterpretado y remixeado al igual que una canción. Y eso es una declaración: las tradiciones no están muertas, están vivas y mutando.
Todo comenzó con el original y tradicional pan de muerto que todos conocemos, con sabor a mantequilla, un toque de naranja y azahar, espolvoreado de azúcar. Poco a poco las panaderías los fueron rellenando con más y más sabores diferentes y/o cubriéndolos con diferentes toppings, como chocolate, trozos de galleta, etc. Inluso los encuentras en diferentes colores como el negro y el rosa. Y más recientemente los venden además con mini figuras dentro del pan, al igual que se acostumbra con la rosca de reyes.
Pero hoy en día encontramos las más diversas y originales versiones de pan de muerto, alternativas al tradicional. Y aquí te hicimos una pequeña lista de los que nos encontramos en la Ciudad de México. Comenzaremos hablándote de los deliciosos cráneos cubiertos de chocolate oscuro y blanco, decorados con chochitos de colores, los cuales se venden en el restaurante La Pagoda, ubicado en el Centro Histórico de la CDMX. Su textura es esponjosa y suave, recuerda el sabor de una magdalena, que junto a la cobertura de chocolate lo hacen uno de los favoritos de esta temporada.

También en el Centro de la ciudad nos encontramos unas lindas tumbas rellenas de cajeta, decoradas con «huesitos» en la parte de arriba y espolvoreadas de azúcar. Una sencillez que raya en lo elegante. Pertenecen a la panadería Karsapan, ubicada en la calle López, las hacen todo el año pero ve temprano porque se acaban pronto.

Ya que hablamos de tumbas, La Esperanza hornea unos enormes panes en forma de ataúd que además, decora con un cráneo de chocolate y suave dulce en forma de huesos que simulan los pies y las manos de un cadáver. Una propuesta sumamente interesante y original, con un rico sabor a mantequilla, nuez y azúcar. Muy recomendable.

Una cafetería que llamó mi atención por su propuesta, es Cielito Querido, ya que ellos hicieron su propia versión de pan de muerto, o más bien crearon el “pan de vivo”, pues ellos revivieron a los muertitos y crearon pan en forma de niño, niña, gatito y perrito. Y aunque se atrevieron a innovar con su propia propuesta, respetaron el sabor del tradicional pan de muerto con ese toque rico de naranja y espolvoreados de azúcar; en cuanto a sabor puedo decir que son de mis preferidos. Y como extra los puedes pedir rellenos de fresa, cajeta, rompope, crema de nata y Nutella. Imperdibles.

Otra idea de tumba se encuentra en la Repostería Libertad, muy cerca del metro Cuitláhuac. En ese lugar venden unas curiosas y muy originales rebanadas de pastel de chocolate decoradas en forma de geniales tumbas, que incluyen una mini lápida de galleta, un pequeño cráneo de azúcar, huesitos de dulce y hasta una divertida palita que puedes usar como cuchara para comer tu rebanada a modo de escarbar la «tierra» de chocolate y desenterrar al muertito. Aunque en sabor no destaca demasiado, vale la pena admirar su creatividad, a la cual le damos un 10 de 10.

El Michi muerto
Cada quien puede hacer su propia versión de pan muerto, ¿no?
Pues los amantes de los gatos no se quedaron atrás y crearon el Michi muerto, un pan con cara de gatito, con orejas y bigotes, que también puede ir relleno, si así lo prefieres. En la ciudad lo puedes encontrar en varias panaderías o cafeterías con temática felina, es el caso de el Catfecito o el Gato Pandilla o en Baccus Crepas también los encuentras si llegas temprano.

No pueden faltar las tradicionales donas decoradas de Krispy Kreme que casi cada temporada sacan nuevos y divertidos diseños. Este año las decoraron en forma de calabaza, catrina y vampiro, y están rellenas de diferentes sabores como ya es tradición. Nuestra favorita es la de catrina, obvio, por pertenecer a la cultura mexicana.

Así mismo, muchas panaderías aprovechan para ponerse creativos con las donas, ya que son más fáciles de decorar, y crean sus propios diseños hallowenescos, como La Esperanza que también sacó sus donas de temporada, con decorado de telaraña y Jack Skellington, también rellenas e igual de ricas que las de KK.

Aunque quizás algunas panaderías horneen estos panes decorados con la intención de generar más ventas, hay algunas que verdaderamente se esmeraron en sus creaciones y lanzaron al mercado piezas dignas de admirar y por supuesto, de degustar.
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Nota: @karyna.mezvery